25 junio 2009

Qué es lo que quiero? Yo quiero...

Quiero despertar y mirarte a mi lado y recordar contigo el aroma que despedían nuestros cuerpos la noche de anoche. Quiero sentir tu respiración en mi espalda y que tus palabras dulces entren por mis oídos hasta llegar a lo más profundo de mi corazón. Quiero que me tomes de la mano mientras caminamos y creer que nunca la soltarás para tomar otra. Quiero que me abraces fuertemente y saber que cada vez que lo hagas mi fortaleza será indestructible. Te quiero a ti, hombre, que esperas ser descubierto, que aguardas el momento para adueñarte de mi alma.


20 junio 2009

Qué hay para hoy?

Es verdad que hace unos días andaba cabizbaja y renegando, sobre todo, por aquel arreglo floral que le enviaron a mi amiga a unos meses de haber terminado con su novio de 5 años y porque yo, después de 2 años aun sigo solita. Y el sábado pasado conocí a alguien en el mismo lugar en el que ella encontró a su novio actual. Sali con el hombrecito y vi que no daba para más que amistad.
Entonces mi amiga me preguntó qué estaba buscando en realidad, porque prospectos hay, pero no hay uno solo que encienda mi interés. No se ni qué es lo que quiero.
Otro amigo me preguntó cómo me sentía hoy, y pensando profundamente la respuesta, creo que me siento bien después de todo. Me gusta la libertad que tengo, no estar dependiendo de nadie para hacer lo que tengo que hacer, ni rendirle cuentas, ni pedir permisos, ni preocuparme por hacer cosas buenas que le puedan parecer malas, etc.
No se cuánto tiempo vaya a durar este sentimiento -porque seguramente será por un breve periodo mientras regresa la depresión por soledad- pero por lo pronto, voy a disfrutar de sentir en este momento que puedo comerme al mundo de un solo bocado.

17 junio 2009

Citas a ciegas

Parece que lo veo llegar. Estoy parada en la fila de las palomitas decidiendo qué comer y al mismo tiempo tengo un ojo pendiente en su llegada. Ya es tarde, quedamos a las 10:00 p.m. y son las 10:30... tengo que confesar que pensé que me dejaría plantada.
-Me atrasé un poco -dice con cara despreocupada- una amiga me llamó antes de salir de mi casa, quería que fuera a verla porque tiene un problema, pero le dije que no podía, que ya había quedado en salir contigo -¿lo dices para que me entre el remordimiento de conciencia o solo es una excusa aleatoria?
- Ok, no hay problema, ya compré los boletos, la función empieza en 5 minutos.
Entonces avanza un poco y puedo retratarlo de pies a cabeza: pantalón de mezclilla ajustado que marca muy bien ese derrière y sus piernas. Lleva una camisa a cuadros por fuera del pantalón, ajustada también. Puedo ver que las mangas están demasiado ajustadas a sus brazos debido a sus bíceps bien formados y los vellos de su pecho se escapan un poco sobre la camisa.
Regresa a donde estoy y me toma de la mano, -vamos que ya va a empezar, luego me dices cuánto pagaste por los boletos para que te lo devuelva.
-No es necesario, mejor me invitas a cenar y asunto arreglado -como siempre yo tan considerada.
La película fue un churro, aunque el terror que causaba hizo que en más de una ocasión, mi acompañante brincara en su butaca. Yo lo tranquilicé dándole una palmadita en su muslo izquierdo. Aprovechando el momento más terrorífico de la película, uno de sus brazos se posó en mis hombros y me jaló hacia él. Aquello fue la consumación de lo que yo más anhelaba en ese momento: a él.
Después de las actitudes cariñosas en la sala, nos dirigimos a buscar un restaurante abierto, pero a las 12 de la noche, los restaurantes de la plaza ya habían cerrado, así que decidimos ir a alguno de los que están en Prolongación Montejo, aunque, por ser viernes santo, muchos de ellos ya habían cerrado.
Eligió quedarse en el Fongoncito donde se comió la absurda cantidad de 20 tacos y dos vasos de agua de Jamaica y mientras tanto platicábamos de su vida, de la mía y de cómo no podíamos coincidir más en nuestros gustos. Sin embargo, su carácter alegre, extrovertido y coqueto, no permitió que nada más surgiera entre nosotros, no es hombre para una sola mujer.
Hoy, a más de un año de estos sucesos, voy a una cita casi a ciegas. Con alguien que podría ser muy similar a él pero que, sin embargo, no tiene esa chispa que me enamoró de él. No quiero a alguien que me causa pensar a último momento si asisto a esa cita o no. Pero como dicen mis amigas, tengo que conocer gente y aprovechar las oportunidades, porque si no, otras las pueden aprovechar.

03 junio 2009

The point of saying no

Llegué al punto del no.

Ya lo sabía, que mi mente me haría una mala pasada. Ahora que el salpullido del punto del no se está disipando, puedo ver que debí aclarar las cosas desde un principio. No toda la culpa es mía, lo se, pero me cuesta tanto dejar las cosas en claro... no soy tan valiente.

Si tan solo pudieras leer mi mente.

El fuego que sale

He descubierto la fuente de todos los problemas que me aquejan: mi carácter.
No soporto que la gente me crea tonta o que me agredan, incluso de broma. Es cuando surge mi lado gruñón y mi cara de dos metros de longitud. Les contesto en tono de encabronamiento y entonces se sacan de onda y hasta se enojan por reacción. Lo malo de esto es que el acoso de agresión es casi a cada minuto, luego entonces, estoy de mal humor todo el santo día.
Cómo me gustaría tomar las cosas a la ligera, pero las que realmente se lo merecen. Y sin embargo no puedo. Mi mente revoluciona a mil por segundo... o puede ser que se quede estática y es por eso que actúo sin pensar. A veces no puedo regresar la agresión y me la trago, cosa que afecta más mi estado anímico al final del día.
Hoy trataré de ponerme mi traje de teflón para que todo lo que me tiren, resbale.