28 octubre 2009

Lo escuché por ahí...

* Me da gusto que tu yo interior funcione bien.

* Me encanta cuando sale mi lado masculino.

* Sometimes I wish someone out there will find me.

* Cambiaría todas las horas de placer que he tenido por un beso o una palabra de amor sincero.

* Me he caído tantas veces que ya no se si estoy en el suelo, o de pie, o flotando.

* Se pudrió la chuleta.

10 octubre 2009

Gotcha!

Sucedió lo que tanto temía: Uno de mis compañeros de trabajo, del área de informática, entró a mi computadora a limpiarla y descubrió la página donde anuncio mis servicios. Fue una sola vez la que entré a la página desde el trabajo y lo hice para checar si había alguna solicitud, porque ese día me urgía el dinero.

Con aire presuntuoso se acercó a mi escritorio y me dijo "Sé lo que haces". Levanté la mirada sin mover la cabeza y le contesté con una pregunta: "¿De qué estás hablando?". "Limpiaba tu máquina y estaba checando tu historial de Internet, había una página donde había mensajes solicitando servicios sexuales. Eso es lo que haces"

Negué todo lo que me dijo. "Estás loco. ¿Cómo podría yo hacer esas cosas? Soy una persona decente" "Y entonces, ¿qué hacía esa información en tu máquina?" De nuevo negué todo, no recuerdo qué cosa habré inventado. Mi nerviosismo iba en aumento, comencé a mover las piernas y a tartamudear lo que le confirmaría a mi compañero que sus sospechas eran ciertas.

Iba a continuar acosándome con sus cuestiones, pero en ese momento, el gerente lo llamó para algún asunto.

Por la noche revisé la página desde mi casa. Mi compañero había dejado un mensaje: "Requiero de tus servicios. Si eres quien creo que eres, no me contestarás y si no eres, me contestarás y pactaremos nuestro encuentro".


No se qué hacer.

06 octubre 2009

La Luna

Le comentaba a mamá mientras observaba la luna llena, que a las 6:15 de la mañana, mientras cruzo la terraza que queda entre mi cuarto y la casa, puedo verla brillar en todo su esplendor. Fue una queja por tener que levantarme tan temprano. Entonces le mencioné que a esa hora ya había cambiado de lugar, ella me dijo seriamente que la luna se movía y yo le expliqué que no era la luna, sino la Tierra, que se movía debido a su movimiento de rotación. Con una mirada misteriosa me preguntó "¿Será que es la Tierra la que se mueve?"


Un día de noviembre me llegó un mensaje al celular. Me apuré a leerlo porque ya sabía de quién provenía. El mensaje decía "Estoy sentado en mi terraza viendo la luna. Cada vez que la veo me acuerdo de ti" Me pregunto si cuando la mira aun se acuerda de mi.

Era noche de luna llena cuando mi tío Alvaro falleció de coma diabético. Era 1 de febrero del 2007 y también era la primera vez que asistía al funeral de un familiar. Lo miré dentro de su ataúd y parecía cómo si fuera a despertar en cualquier momento. Recordé su Renault azul y cómo los domingos me llevaba al parque de Itzimná a tomar un helado.


La luna tiene que ver con las mareas y con los ciclos menstruales. También tiene que ver con mis alborotadas hormonas de mujer loba -no Shakira- cada vez que es luna llena y me gustaría estar con alguien, compartiendo la vista, sentados muy juntos a la orilla del mar, mientras cientos de estrellas fugaces caen y aunque les pida fervorosamente mis deseos, no me los concedan.

Ahhh! Las noches de luna llena...