30 noviembre 2009

Ánimos: Por los suelos otra vez

Tengo los pies fríos y somnolencia aguda.

Anoche no tenía la más mínima intención de venir a trabajar, pero mi responsabilidad pudo más que el desánimo y aquí estoy sentada frente a la compu, mientras hago el reporte de llamadas como todos los lunes.

Hace doce horas salía de la sala de cine después de ver Luna Nueva. Por dos horas aproximadamente me perdí en el mundo de fantasía de Bella. Hice mía su historia, viví con ella la desesperación de perder al hombre que amaba, porque ya me ha pasado, y lloré amargamente con ella la partida de Edward.

Sin embargo ella tenía a Jake para consolarla, hacerla fuerte, soportar la pesada carga de la soledad. En eso Bella y yo somos diferentes. En eso y en que al final Edward regresa y se quedan juntos.

En cierto momento miré hacia mi derecha al escuchar las risas incontrolables de mi sobrino de 14 años, y me di cuenta de que se burlaba de una pareja de gays que estaban abrazados y demostrándose cariño. Le dije que fuera respetuoso, que dejara de reírse y una sarta de palabras más para reprenderlo por su acción poco cortés. Envidié a esa pareja... y me di cuenta de que las películas románticas no son buenas en mi condición depresiva y solitaria...

Regresando a mi somnolencia enfrente de la compu... ni siquiera está hoy el L.I. que no es L.I., así que mis ánimos están en el piso y tenía que expresarlos escribiendo, ya que es la única manera de deshacerme de mis demonios sin que tenga que pasar la amarga experiencia de ser ignorada por quienes dicen ser mis amigas y quienes sólo piensan en ellas y en nadie más.

Hoy será un largo día de tedio!

23 noviembre 2009

Y otra vez me pones de cabeza

El choque de tu mano contra la mía, intencionalmente, en un gracioso high five, me hizo pensar en la posibilidad de que algún día podremos entrelazarlas en un gesto de amor verdadero, mientras caminamos en contra de la gente que piense que, por nuestros niveles sociales tan diferentes, no duraríamos mucho juntos.
Cuando dices mi nombre así en diminutivo, me haces pensar en que algún día lo dirás con la más inmensa ternura mientras me miras con esos ojos profundos que no puedo dejar de mirar cada vez que hablamos frente a frente. Y que con esa misma ternura, me darás un pequeño beso en la frente que me hará más fuerte para luchar contra cada desafío que se me presenta a cada instante.
Hombre! Tus actitudes me confunden, pero cómo quisiera que mis pensamientos trascendieran el espacio entre la ficción y la realidad, y un día de estos me invitaras aunque sea a comer un rollito de sushi.
Sip, aún me gustas mucho.