Todo va a salir bien mañana, no te preocupes. Ya hablé con ese señor de allá arriba y se que, como siempre, va a concederme lo que le pido y esta vez le pedí que todo esté bien porque te necesito mucho aquí junto a mi todavía.
No te he dicho nunca que te amo, pero si te digo constantemente que te quiero y te lo demuestro con cariño físico. Tal vez mis acciones demuestren lo contrario, pero mami, ya tengo 27 años y a veces hago lo que considero que es mejor para mi, aunque te contradiga en infinidad de ocasiones, pero después me doy cuenta de que no siempre hago lo correcto.
La última vez que estuviste en esa cama, mi papá te pedía que no lo dejaras. Este día, víspera de tu operación, yo también te pido que no me dejes. Aún hay muchas cosas que debes ver, sentir, probar, hacer. Todavía tienes que estar conmigo cuando encuentre mi felicidad.
Lucha mami, lucha con todas tus fuerzas y eso, aunado a nuestras peticiones, harán que regreses a casa sana y salva.
Te amo mamá.
Aunque no puedas leer este post en este momento, prometo dártelo a leer en cuanto salgas del hospital y entonces, lloraremos juntas de felicidad por tu regreso a casa.

amen
ResponderEliminar