Parece que lo veo llegar. Estoy parada en la fila de las palomitas decidiendo qué comer y al mismo tiempo tengo un ojo pendiente en su llegada. Ya es tarde, quedamos a las 10:00 p.m. y son las 10:30... tengo que confesar que pensé que me dejaría plantada.
-Me atrasé un poco -dice con cara despreocupada- una amiga me llamó antes de salir de mi casa, quería que fuera a verla porque tiene un problema, pero le dije que no podía, que ya había quedado en salir contigo -¿lo dices para que me entre el remordimiento de conciencia o solo es una excusa aleatoria?
- Ok, no hay problema, ya compré los boletos, la función empieza en 5 minutos.
Entonces avanza un poco y puedo retratarlo de pies a cabeza: pantalón de mezclilla ajustado que marca muy bien ese derrière y sus piernas. Lleva una camisa a cuadros por fuera del pantalón, ajustada también. Puedo ver que las mangas están demasiado ajustadas a sus brazos debido a sus bíceps bien formados y los vellos de su pecho se escapan un poco sobre la camisa.
Regresa a donde estoy y me toma de la mano, -vamos que ya va a empezar, luego me dices cuánto pagaste por los boletos para que te lo devuelva.
-No es necesario, mejor me invitas a cenar y asunto arreglado -como siempre yo tan considerada.
La película fue un churro, aunque el terror que causaba hizo que en más de una ocasión, mi acompañante brincara en su butaca. Yo lo tranquilicé dándole una palmadita en su muslo izquierdo. Aprovechando el momento más terrorífico de la película, uno de sus brazos se posó en mis hombros y me jaló hacia él. Aquello fue la consumación de lo que yo más anhelaba en ese momento: a él.
Después de las actitudes cariñosas en la sala, nos dirigimos a buscar un restaurante abierto, pero a las 12 de la noche, los restaurantes de la plaza ya habían cerrado, así que decidimos ir a alguno de los que están en Prolongación Montejo, aunque, por ser viernes santo, muchos de ellos ya habían cerrado.
Eligió quedarse en el Fongoncito donde se comió la absurda cantidad de 20 tacos y dos vasos de agua de Jamaica y mientras tanto platicábamos de su vida, de la mía y de cómo no podíamos coincidir más en nuestros gustos. Sin embargo, su carácter alegre, extrovertido y coqueto, no permitió que nada más surgiera entre nosotros, no es hombre para una sola mujer.
Hoy, a más de un año de estos sucesos, voy a una cita casi a ciegas. Con alguien que podría ser muy similar a él pero que, sin embargo, no tiene esa chispa que me enamoró de él. No quiero a alguien que me causa pensar a último momento si asisto a esa cita o no. Pero como dicen mis amigas, tengo que conocer gente y aprovechar las oportunidades, porque si no, otras las pueden aprovechar.

Pos que chingon, no dejes de contar como te fueeeeeeee
ResponderEliminarHola! interesante tu blog! andaremos dandonos la vuelta por aqui... un saludo :O)
ResponderEliminarAqui te esperamos entonces! Gracias :)
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