El choque de tu mano contra la mía, intencionalmente, en un gracioso high five, me hizo pensar en la posibilidad de que algún día podremos entrelazarlas en un gesto de amor verdadero, mientras caminamos en contra de la gente que piense que, por nuestros niveles sociales tan diferentes, no duraríamos mucho juntos.
Cuando dices mi nombre así en diminutivo, me haces pensar en que algún día lo dirás con la más inmensa ternura mientras me miras con esos ojos profundos que no puedo dejar de mirar cada vez que hablamos frente a frente. Y que con esa misma ternura, me darás un pequeño beso en la frente que me hará más fuerte para luchar contra cada desafío que se me presenta a cada instante.
Hombre! Tus actitudes me confunden, pero cómo quisiera que mis pensamientos trascendieran el espacio entre la ficción y la realidad, y un día de estos me invitaras aunque sea a comer un rollito de sushi.
Sip, aún me gustas mucho.

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